Esta fue la segunda experiencia que tuve en la realización de estos talleres. En esta instancia ya existía el área marina protegida, pero fueron los propios pescadores y gente de la comunidad quienes promovieron el trabajo en educación marina con los niños y niñas de la isla.
Es así cómo nacieron los Centinelas del Océano.
Algo que tuvo en particular este proyecto es que nos aseguramos de que cada vez que alguna persona, que tuviera relación con la conservación marina, visitara la isla; ésta debía ofrecer y dar un taller al grupo para poder continuar con su formación y así esos niños pudieran seguir creciendo en conocimiento y sintiéndose empoderados.
Este proyecto se pudo desarrollar gracias a OCEANA.